Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Sábado, 24 de octubre de 2020

Inicio | ¿Quiénes somos? | Editar mi portal

Esterilidad Infernal en las Batuecas

 

Estimado muerto mío,

Momia, en la más estrecha cordialidad de mis sueños, le cantaré una nana a tu nostálgico sarcófago. Me he vuelto a arrastrar como una perra. Intenté domarme como la perra más agradecida, la más pura; transformarme en luz entre el frenesí de las rosas de mayo, pero he fracasado.

Te habla una loca abatida, drogada por el desdén moralista. Te escribo. (Sí... Sí...) Mis palabras  supuran llagas de desprecio a sus rehenes del primitivismo.  El mero hecho de deletrearte es ya otra comedia de mi absurdo.

Amor. Tengo que llamarte amor. Y te llamo amante por desear follarme  tus versos más decadentistas. Mi sombra es más oscura de lo que creía y sólo tú has curado la llaga de la fatídica  herida que llaman ilusión. Amor... suaves palpitaciones de tambores que no saben ritmar con las ausencias y agonías.

¡Muerto! Tu danza es imposible de alcanzar. Tus prosas no refinan más el tácito azul del cielo y la belleza de la juventud ha expirado a la risa y al sillón de franela.

¿Qué ilusión me vas a forjar ahora? Ni el camino es fácil para salir de la soga. ¡Fantasma! ¡Fantasma, sal de mi! ¡Danzan las sirenas sin yo poder lamerlas la garganta!

¡Y los rehenes! ¡Los rehenes no hacen más que clavarme pistolas! He muerto como tú y renovado tres veces mi alma en la blasfemia. Así nací. Así nacimos. Blasfemos en una ciudad endémica.

 

*****

 

¡Muerto! ¡Levántate te digo! ¡Levántate y escucha! No pienso lamentar la vida a lo lamentable. La tristeza me recita que no hace falta vivir cien años para escupir entre todas sus citas. Vivir entre lo imposible y lo negado. Siempre odié despertarme cuando el Sol aún no requería mi faz ni mis ojos.

Y entre tanta confusión he perdido los pasaportes del siglo, la virtud y todo atisbo de humanidad.

Renace, pues, ¡NIÑO! Mi esposo niño. Mi recién parido hermano. Heme aquí recitándole a Satán, a las monjas prostitutas y a los pedófilos curas. El semen y el flujo se han metamorfoseado en el cuerpo de Cristo.

La sobriedad del respeto me intentó dejar muda. Disipando de la enajenación la costura de mi boca. Cerré el silencio con el delirio de una paleta resquebrajada. Más o menos, meando con tinta lo que se suele dejar en los ceniceros:

 

Solima, deja de respirar en tus puertas

las lágrimas de los muertos de hambre.

Prostituta del diablo con nombre de ángel

la única que sufre del Complejo Edípico

masturbándose con la mismísima miseria.

La Sodomía de la palabra ha transfigurado

la mentira en el eco de la raza hostil.

Rodeada por una avalancha de trogloditas

que no paran de insurgir en la hambruna desflorada.

¡Por qué no sabes que tus cultivos pestilentan las nuevas raíces!

¿No los ves sangrando la angustia?

¿No agonizas con sus heridas?

¿De cuándo acá nos vino la hojalata

por el corazón?

Siquem, hoy serás el dardo en la diana.

¡Balas! ¡No hay balas suficientes!

¿Dónde habéis escondido las balas?

 

*****

 

El cómico me ha vuelto a rodear con los brazos de la risa. Me lleva a susurrar los deseos de crecer en la infancia que guardaba en los negativos sobre la caja de zapatos. A cada paso que crezco, más ansío ofrecerles la legendaria Excalibur.

Cuando les observó yo también tengo sed. Tampoco temo al exilio. Cultivar su cultivo es como despreciar al beso del mar. ¡Terrible! ¡Abominable! ¡La herejía literaria pende de brújulas que han perdido el norte! Cyborgs con gusanos por corazón... murciélagos vampiros  que a la víctima les dicen ser vegetarianos. Mientras, su César, aplaude con las garras la masacre torera...

 

[¡Piedad! ¡Mis genes! ¡El futuro! ¡Lo que único que tengo! ¡No tengo! ¡No tengo! NADA.]

 

Piedad, dicen. Ya no saben qué decir. Si por ellos fuera, se clavarían más los pinchos del collar. Se bendecirán el cuerpo mirando hacia una pared ostentosa e hipócrita. Se pedirán a su propio miedo que por favor: se apiade. Se apiade mil veces de su cobardía y obediencia. ¡Mira cómo le lloran a la puta madera! ¡A la jodida madera! ¿Y ellos son las víctimas? Mi muerto: Culpables.

Es tedioso intentar cabalgar siendo un caballero sin armadura, pero ostentar lo común sólo me llevaría al mismo destino que entregarme a lo que pienso que puede ser conocimiento desde la Torre de Pisa. No es del Grial de lo que carecen, sino de heroicidad en los anuncios publicitarios.

 

*****

 

Aunque, ¿sabes, amado muerto mío? Las dagas siguen estando muy cercanas. El polvo de hadas me dio de vagabundo el acento. Y no me importa más (nada) el universo. Ni Júpiter. Ni Marte. Ni mucho menos Saturno... Las únicas estrellas que me importarán serán lo que quede de mis amados y amigos. Y aquello. Eso. Lo que no se dice. Lo innombrable: Su feto.

Como ves, el pase vip del Purgatorio se encontraba en la planta Tierra del ascensor fantástico. Los griegos se equivocaron al contar un sólo Hades. Aun así, todavía quedan hojas en el árbol haciendo de cronómetro en la cuenta atrás. Las Venus han sido raptadas y se les pone por las calles los epítetos de Lucrecias. Y las Perséfones , ellas tan finas, con sus  velos escondiendo la Flor Madre, no saben cantar de sus labios "tengo derecho también a las alas" ...

Las aceras fabricadas al mismo tiempo que el Pandemonium han llegado a quemar mis pies. Casi cada paso va acompañado de las manos de sus pequeños rehenes resentidos del pasado. Me agarran las piernas, los tobillos ... y no soy capaz de ser indiferente a lo que creo han de ser el eco de los lloros infantiles.

 

*****

 

No puedo admirar tanto como tú a los Adonis genocidas. Y mi bestia, la que todo el mundo intenta ocultar, me hace aullar en un papel que en nuestro Ateneo sólo existen orgías políticas. No nos quieren desnudos, por el miedo a que nos veamos todos iguales. Desprotegidos. Flácidos en pensamiento.

Fantasma, si decides escapar a  la absenta que alcoholiza la esperanza de las calles, lleva en el corazón la cocaína llamada Revolución. Pásate por las casas con niños y bésales con el don del nunca respetar el silencio. Digan lo que digan, la libertad no se encuentra en Sus cultivos , ni en sus letras, ni del pasado que cuenten los hombres primitivos.

Polvo de la Tierra, Ola de Mar, por fin duermes con tu almohada el Sol. ¿Te habrás echado de amante a Febo? Esta primavera su incienso tiene sabor a caramelo... Solima parece desaparecer mientras reposo el cuerpo entre las hierbas fresca primaverales, mientras tu cuerpo metamorfoseado en Sol me arresta las manos con los rayos por manos. Me respiras las ideas, las miradas se friccionan. Y sólo puedo susurrarte al espíritu :

 

Quémame el cuerpo suave y lentamente,

déjamelo deforme, hazlo nada.

Pero llévame contigo

donde el amor sea el verdadero cultivo

la nueva ciencia

Quiero ser rayo

Volver al ojo del recién nacido

 

******

 

No sé cómo despedirme de nadie. Contigo me cuesta más. Que aun muerto te crean, estás más vivo que los que dicen tener sangre corriendo por las venas. El Templo de la literatura es realmente el Vertedero Literario... Que amasa como al pan el cerebro y reproduce simplemente pan. Siempre recordándoles que Sus leyes no están caligrafiadas en piedra ...

La muerte todavía no ha dejado de ser enfermedad y entre este espacio de tiempo me encantaría resurgir a tu Juana de Arco. Sin repudiar para nada lo que se formó como cuerpo. Más repudio mis limitaciones como especie o simplemente como ser existente. Ahí nadie puede hacer nada y el que diga tener respuestas: miente.

Para ella fue el infierno musical, para ti los Zeus orgullosos de ser papás...

 

No quiero , a estos apóstoles de la desgracia, ver  levantar montañas olímpicas. Pero aquí está vuestra mancha, vuestra Juana la Pontífice. ¡Las Venus desangradas que no deben olvidarse sus nombres! ¡Las madres de los padres! ¡De vuestros putos padres! Y no pienso arrodillarme. NUNCA.

 

****

 

Sarcófago aquí te dejo

Caliéntame la tumba

Y ese día

guárdame un pedacito

de tu amada mariposa, el Sol

 

Para mi Febo olvidado, Rim


Vanora 

 

Género al que pertenece la obra: Poesía
Bookmark and Share

Comentarios - 0

No hay comentarios.


Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
Sugerencias