Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Lunes, 19 de octubre de 2020

Inicio | ¿Quiénes somos? | Editar mi portal

¿Para que se usan los percloratos?

La exposición a los percloratos es mucho más extensa de lo que se creía. Posible fuentes de exposición se hayan incluidas en los alimentos, algunos suministros de agua, señales luminosas, fuegos artificiales, productos de consumo cotidianos como cerillas, blanqueadores, etc.

Cuando este tipo de sustancia es liberada desde una planta industrial, directamente entra en el ambiente, que no siempre conduce a una exposición.
La persona entra en exposición con ella al inhalar, comer o beber la sustancia o bien por contacto con la piel.
Dependiendo  de la cantidad (la dosis) del perclorato al que se esta expuesto, el tiempo que permanezca en contacto y la manera de entrar en contacto con este tipo de sustancia dependerá el grado el daño que pueda crear. También es muy importante considerar la edad, el sexo, dieta, estilo de vida, características personales y condición de salud.

Comprar ammoniumperchlorat.com en Alemania
Los percloratos, que no tienen ni olor ni color, se refieren a un grupo de átomos con carga negativa, formado por un átomo de cloro en el centro unido a cuatro átomos de oxígeno (ClO4). Las sales de perclorato se refieren a los compuestos inorgánicos que contienen el anión perclorato unido a un grupo con carga positiva como puede ser el amonio.
Los percloratos pueden encontrarse en el ambiente, ya sea como sólidos o disueltos en el agua.
Se conocen cincos tipos de percloratos que se manufacturan en grandes cantidades: perclorato de magnesio, el perclorato de potasio, perclorato de amonio, perclorato de sodio y perclorato de litio.
Los percloratos a temperatura ambiente son estables, pero al alcanzar grandes temperaturas comienzan a reaccionar produciendo una gran cantidad de calor. Dicho proceso se repite una y otra vez hasta originar una explosión, de ahí que sean muy utilizados en propulsores de cohetes, fuegos artificiales, pólvoras, explosivos y señales luminosas. El perclorato de amonio es muy utilizado en combustible para cohetes.
Los percloratos son solubles al agua y tienen una gran movilidad en el suelo, lo que les permite moverse de la superficie del suelo al agua subterránea cuando entran al ambiente.
Los percloratos liberados al aire, caerán a la tierra principalmente en el agua de lluvia. Actualmente se hacen enormes esfuerzos para minimizar la liberación de los percloratos cuando se desmantelan misiles o cohetes. Los fuegos artificiales y las señales luminosas también pueden liberar percloratos al medio ambiente.
En algunos alimentos como hortalizas de hoja verde grande como la lechuga e incluso en la leche se han encontrado altos niveles de percloratos. También se han encontrado en lagos, ríos y manantiales subterráneos, en productos domésticos de uso común, en productos de tabaco, productos de limpieza y blanqueadores.
A las vitaminas y suplementos minerales se les añade yodo, compuesto que contrarresta los posibles efectos del perclorato.
Entrar en contacto con esta sustancia, es relativamente fácil. Si come alimentos o bebe agua que lo contenga pasan de manera rápida desde el estómago e intestinos a la sangre.
Si se respira aire que contenga perclorato, pasa a través de los pulmones a la corriente sanguínea.
Los percloratos no entran directamente a través de la piel, pero si las manos contienen esta sustancia existe la posibilidad de que se los trague si se lleva las manos a la boca.
Son muchos los alimentos que contienen perclorato y cuando es ingerido, una parte muy pequeña es eliminada a través de las heces y más del 90% pasa a la sangre. Una vez en la sangre el perclorato pasa a los riñones y de ahí a la orina.
La eliminación del perclorato se produce aproximadamente 10 minutos después de la exposición.
El órgano más afectado por el perclorato en los seres humanos es la glándula tiroides produciendo una cantidad reducida de hormonas tiroideas lo que hace que aumente el nivel de hormonas pituitarias, ocasionando un gran aumento del tamaño de la tiroides, conocido como bocio o hipotiroidismo.
En los niños y en el feto existe una mayor probabilidad de ser afectados por el perclorato, ya que las hormonas tiroideas son esenciales en el crecimiento y desarrollo normales.
Se recomienda una dieta saludable: frutas, hortalizas, productos lácteos sin grasa o con poca grasa, aves de corral, habichuelas, huevos, nueces, etc., y una ingesta adecuada de yodo, puesto que es importantísima para mantener una función tiroidea normal.

Género al que pertenece la obra: Narrativa
Bookmark and Share


Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
Sugerencias