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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Jueves, 1 de octubre de 2020

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Tipos de fosas sépticas

El tener una fosa séptica requiere una serie de tareas de mantenimiento que en general consiste en el vaciado de lodos, y retirada de grasas y flotantes con el principal objetivo de asegurar que dicha fosas siga teniendo la capacidad de drenar las aguas residuales.

En primer lugar decir que la fosa séptica es un depósito de acumulación, filtrado y drenaje para el tratamiento de aquellas aguas residuales domésticas en zonas que no disponen de una red municipal o sistema de alcantarillado.
Pueden ser de autoconstrucción o prefabricadas con ladrillo, polietileno, hormigón o fibra de vidrio.
La fosa séptica debe ubicarse en un suelo firme en donde el terreno no sea pantanoso o se puedan producir inundaciones; en un lugar alejado de cauces de ríos o fuentes de abastecimiento, en donde haya muy poca circulación del paso de vehículos pero accesible a los vehículos de limpieza.
La función de las fosas sépticas es prácticamente la misma que la de las plantas de tratamiento de las redes de alcantarillado. Para un correcto funcionamiento de la misma y evitar atascos, es imprescindible realizar una limpieza al menos una vez al año.
Es necesario el retirar los residuos cada cierto tiempo ya que éstos se acumulan en el interior, aunque es cierto que prácticamente la mitad de los sólidos se descomponen y desaparecen.
Es recomendable aspirar los residuos con cierta periodicidad a fin de evitar los malos olores y posibles atascos, asegurando que la fosa siga teniendo capacidad de drenar las aguas residuales.
Es muy importante conservar un nivel mínimo de lodos para que la depuración bacteriana se active de manera inmediata.
Las grasas son retiradas en su totalidad puesto que no existe relación directa con el proceso de depuración.
La limpieza de las fosas sépticas conlleva una exposición a gases muy tóxicos e inflamables, por lo que es muy importante el seguir toda una serie de recomendaciones:
Las tapas serás abiertas, siempre por personal altamente cualificado en el servicio, muy despacio.
Se prohíbe el fumar mientras se estén realizando las maniobras de limpieza.
Aportar agua limpia.
El total de las grasas deben de ser aspiradas.
El tubo de aspiración debe de ser sumergido y se iniciará el bombeo.
Limpieza de los filtros a presión.
Si es necesario deberá de añadirse un activador bacteriano.
A continuación se cerrarán las tapas.
En función del edificio al que presten servicio, al número de personas que utilicen dicho edificio, y al agua que se consume; el diseño y dimensiones de las fosas serán variables. También se tendrá en cuenta la temperatura media anual, así como la frecuencia con la que se bombea agua.
Toda fosa debe de ser hermética para evitar escapes y olores; y además debe de contar con una tapa de acceso para poder acceder a su interior en caso de ser vaciadas y retirar el lodo que se haya acumulado en ellas.
Algunas de las señales que indican que el sistema séptico no funciona bien:
Retroceso de las aguas residuales en los desagües domésticos de la casa o estos drenan con mayor lentitud.
Acumulación de agua o tierra fangosa alrededor de la fosa séptica o en el sótano.
Presencia de moscas y malos olores alrededor del tanque séptico y campo de drenaje.
Si se ha producido un atasco en la fosa séptica es recomendable acudir a una empresa especializada en pocería y desatascos para que envíe a un profesional que se encargue de hacerlo con todos lo medios necesarios.

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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