Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Sábado, 8 de agosto de 2020

Inicio | Secciones | ¿Quiénes somos? | Equipo E-Innova | ¡Publica con nosotros! | Revistas culturales

Robótica futura

La industria robótica está dando sus primeros tímidos pasos, sobre todo en lo que siempre viene primero: en el armamentismo y, después, en algunos sectores de los procesos de fabricación. Exceptuando algunas pobres iniciativas en el sector de los electrodomésticos, de la juguetería inocente y sencilla y en el restringido campo de la investigación experimental con prototipos, cuya principal iniciativa ha sido hasta el momento de Japón, poco se ha avanzado en el diseño y producción de androides o ginoides que hagan más cómoda y placentera la vida doméstica.

 

La fabricación de equipos y materiales de la más diversa naturaleza para su implementación en el producto final robótico no ha hecho, en realidad, más que empezar. Contamos ya, citando tan sólo algunos ejemplos significativos, con robots industriales en las cadenas de fabricación y montaje, con brazos quirúrgicos que permiten dirigir la operación de un paciente a quilómetros de distancia, con robots de vigilancia o desarticuladores de explosivos y, en otras esferas más humildes, aspiradoras robóticas que ya se anuncian en la publicidad televisiva. También con aviones y vehículos robotizados para la guerra.

Yo creo que nuestra universidad, la U.C.M., una universidad puntera, debía de apostar fuerte en la investigación I+I+D con la creación de equipos humanos multidisciplinares e interdisciplinares, desde las artes a las ciencias avanzadas, capaces de ofrecer resultados en este amplio sector de la robótica cargado de futuro. Un sector que, indudablemente, podría cambiar, esperamos que para bien, el mundo.

¿No seremos capaces en nuestra universidad de participar en la creación de Nanoprocesadores, Códigos de Programación o Nuevos Sistemas Operativos con programas de aplicaciones versátiles de carácter estándar capaces de impulsar la Inteligencia Artificial de las diferentes máquinas robóticas? ¿De investigar y avanzar en el ahorro y la eficacia energética de máquinas autónomas, en la sinterización de biomateriales de carácter experimental en su aplicación a la robótica? ¿En la Teoría de Sistemas Biológicos y Automáticos? Yo creo que sí, que tenemos a las personas, las mejores, sólo hace falta encontrarla organizarla y dotarla de espacios y de medios.

Ya hemos avanzado en los procesos complejos de reconocimiento de voz y de imágenes, en la conectividad inalámbrica a través de la fibra óptica y en la construcción compleja de aparatos de comunicación, información y ejecución de tareas con una gran complejidad de sensores, capaces de transmitir una información que puede ser procesada por un equipo mecánico-motorizado.

En las anteriores entradas a esta sección de E-Innova Robótica hemos hablado de las fantasías y realidades históricas, artísticas, literarias y cinematográficas para dotar a los robots de cualidades y características humanas, pero esa realidad incipiente choca con innumerables dificultades lógico-matemáticas, estructurales y de diseño. Mover un dedo para el cerebro humano, y como lo mueve una persona, posee una complejidad organizativa del Sistema Nervioso, que todavía no hemos sido capaces ni de descubrir ni de reproducir en una máquina.

Probablemente este nuevo siglo sea el del descubrimiento de la organización lógica de los sistemas biológicos humanos, el de la conexión mente-cerebro-cuerpo, tal vez el avance en el mundo de la robótica sólo sea la consecuencia de un mejor conocimiento de nuestra propia realidad entendida como un Sistema Complejo que todavía resulta, aunque lo llevemos dentro, un misterio para nosotros mismos.

Bookmark and Share


Logotipo de la UCM, pulse para acceder a la página principal

Copyright © 2017 E-Innova

ISSN: 2172-9204