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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Sábado, 31 de octubre de 2020

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El ICCMU recupera la ópera “Aquiles en Esciros”, 275 años después de su estreno en Madrid

Del 17 al 27 de marzo se ofrecerán ocho funciones de la ópera Aquiles en Esciros en el Teatro Real, en lo que será "un acontecimiento importante de recuperación del patrimonio lírico español", en palabras del director general de dicho teatro, Ignacio García-Belenguer, y del director artístico, Joan Matabosch. La ópera se estrenó en el Coliseo del Buen Retiro en el año 1744 como motivo de la boda de la infanta María Teresa Rafaela (hija de Felipe V, que estaba destinada a ser reina de Francia, pero no llegó a reinar porque murió del parto de su primera hija), y Luis de Francia, hijo de Luis XIV. Desde entonces esta ópera no se había escuchado jamás en nuestro país, así que ha sido necesario un gran trabajo de recuperación y puesta al día de la partitura original para poder ponerla de nuevo sobre las tablas, trabajo que ha liderado Álvaro Torrente, director del ICCMU (Instituto Complutense de Ciencias Musicales).

 

En la presentación a los medios de comunicación de la ópera Aquiles en Esciros, el propio Álvaro Torrente recuerda que ya en el año 2001, cuando comenzó a trabajar con el director musical Ivor Bolton, le escribió una carta para hablare de esta ópera olvidada. Cuatro años después escribió un primer borrador, "pero no salió adelante el proyecto", así que ahora, ver que se lleva al Teatro Real es "todo un sueño".

 

Reconoce Torrente que "el trabajo en musicología se escribe en décadas", pero en este caso, en el que el Teatro Real quería recuperar una gran obra del barroco español para la conmemoración de los doscientos años del teatro, se vio que esta ópera era la adecuada porque "el libreto es una joya y además la música es de una enorme calidad". Joan Matabosch añade que con la primera versión de la partitura de 2016, en su edición moderna a cargo del ICCMU, se comenzaron las audiciones y se vio que "daba para hacer un espectáculo de altísimo voltaje teatral", contando además con dos expertos en ese periodo histórico como son Bolton y la directora de escena Mariame Clément.

 

El musicólogo complutense explica que su trabajo ha consistido en "construir una partitura lo suficientemente limpia que se tomen las decisiones adecuadas". La partitura se conserva entera  en la Biblioteca Histórica Municipal Conde Duque de Madrid, "e incluso hay versiones alternativas, como en la última aria". Lo que no se conservan son las partichelas, es decir las partituras individualizadas para los diferentes instrumentos, "y en eso el principal problema han sido los instrumentos de viento, como los fagots, así que ha habido que reescribirlos con criterios actuales".

 

Explica Torrente que su trabajo de recuperación comienza siempre por el libreto, con un primer trabajo de carácter filológico, al que le sigue una dimensión histórica, porque "para poder interpretar es fundamental saber quiénes eran los cantantes e incluso quiénes eran los músicos que tocaban".

 

Metastasio y Corselli

El libreto original de la ópera es de Pietro Metastasio, "que era casi un dios en el XVIII y Francesco Corselli lo que hizo fue ponerle música a una ópera que se escribió para la boda de María Teresa y que explica un proceso de transición entre la inocencia de la adolescencia y el paso a la responsabilidad, en este caso, como héroe". De acuerdo con Torrente era "un mensaje para los contrayentes, porque hay una responsabilidad del hombre cuando tiene que reinar y la mujer tiene que aceptarlo, así que era un mensaje de sumisión para la mujer".

 

Corselli pasó cuarenta años en España, y en opinión de Torrente debería ser considerado un artista español "al igual que el Greco, aunque no naciera aquí", pero "desde el XIX se ha acusado a los italianos de invasión, y ha pasado con otros muchos como Domenico Scarlatti, que prácticamente compuso toda su obra en nuestro país".

 

Ivor Bolton, el director musical, añade que existe una laguna de conocimiento sobre esa época del siglo XVIII, pero hay que recordar que "Madrid era un centro de atracción de los mejores compositores y cantantes de la época". De Aquiles en Esciros destaca que hay algunos "instrumentos exóticos como el salterio, que tienen un sonido casi mágico que dan un color especial a la ópera" y la necesidad de contar "con grandes cantantes para que tenga éxito, y probablemente fuese así en las óperas de la época, ya que exigen un gran virtuosismo".

 

También Mariame Clément, directora de escena, reconoce que "es bastante inusual trabajar con una ópera desconocida de la que no hay grabaciones musicales, así que es como si se hiciera una ópera contemporánea". Cuenta que esta obra es una tragicomedia, cuya primera mitad está llena de malentendidos, con un héroe, que es Aquiles, que se quiere escapar de la guerra de Troya, y para eso se refugia en la isla de Esciros disfrazado de mujer. Allí tiene una relación amorosa con una princesa de la isla, pero es muy atractivo disfrazado de mujer, así que hay hombres que se interesan por él, como el propio novio de la princesa. Según avanza la ópera, la historia se convierte en una tragedia, porque Aquiles debe ir a la guerra, ya que es fundamental para que la guerra se gane, y así se lo dice Ulises, y "entonces hay una situación en la que el héroe se debate entre el amor y el deber, todo en una trama muy sensual".

 

Asegura Clément que Aquiles en Esciro es una ópera de transición, donde una mujer podía cantar un papel de héroe, algo que se fue ajustando y "en el XIX ya no había mujeres que interpretaran papeles masculinos y viceversa, pero en el XVII el travestismo y los cambios de género eran bastante comunes". En la versión para el Teatro Real hay "una mujer que hace de hombre que está atraído por un hombre vestido de mujer cantado por un contratenor, y se juega con todo eso, añadiendo cierta ambigüedad sexual que es muy divertida y más allá de eso se cuestionan las categorías de género".

 

Recuerda la directora de escena que "de todos modos hablamos de héroes griegos que tenían relaciones con otros hombres, Aquiles por ejemplo con Patroclo, pero que no eran gays como lo entendemos hoy en día, son conceptos que no se podían aplicar en la cultura de aquella época, así que aquí el criterio realmente importante es la confusión".

 

Debido a la epidemia del coronavirus, el Teatro Real ofrecerá las funciones previstas para los próximos días de marzo de la ópera Aquiles en Esciros a puerta cerrada, sin público, y se retransmitirán en directo a través de la plataforma de video My Opera Player.

Mariame Clément, Ivor Bolton, Ignacio García-Belenguer, Joan Matabosch y Álvaro Torrente, en la presentación de Aquiles en EscirosÁlvaro Torrente, director del ICCMU (Instituto Complutense de Ciencias Musicales)Trabajos de sastrería para la ópera Aquiles en Esciros. Fotografía: Javier del Real. Teatro RealEl director musical Ivor BoltonMariame Clément, directora de escena, junto al director musical Ivor BoltonIgnacio García-Belenguer, Ivor Bolton, Mariame Clément, Álvaro Torrente y Joan Matabosch. Fotografía: Teatro RealJoan Matabosch y Álvaro TorrenteMariame Clément y el contratenor Franco Fagioli. Fotografía: Javier del Real. Teatro RealÁlvaro Torrente, Mariame Clément e Ivor Bolton. Fotografía: Teatro Real
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