La Cité internationale de la langue française, inaugurada en 2023, acoge una gran exposición patrimonial en el Château de Villers-Cotterêts. Dedicada a los manuscritos franceses, la muestra está organizada por la Biblioteca Nacional de Francia (BnF) en colaboración con el Centro de Monumentos Nacionales.
La exposición "Trésors et secrets d'écriture: manuscrits de la Bibliothèque nationale de France, du Moyen Âge à nos jours" presenta, a través de más de cien objetos, las múltiples transformaciones del manuscrito en el mundo francófono. Los visitantes descubrirán figuras clave de la literatura y el pensamiento, textos clave, obras maestras de la iluminación, así como documentos menos conocidos, intrigantes y conmovedores, seleccionados para esta ocasión de las colecciones de los departamentos de Manuscritos y Artes del Espectáculo, la Biblioteca del Arsenal y la Reserva de Libros Raros.
El alcance de la muestra es amplio, abarcando desde el siglo XII hasta la actualidad. Si bien la dimensión histórica está presente en todo momento, se ha optado por presentar un recorrido no cronológico, sino basado en los usos y la materialidad de los manuscritos, vinculando diferentes períodos dentro de cada sección. Comienza con el surgimiento gradual del francés medieval como lengua de civilización, capaz de describir el mundo y transmitir discursos académicos, filosóficos y políticos. Este surgimiento, tanto en la época moderna como en la contemporánea, se refleja en una prodigiosa variedad de manuscritos de científicos e intelectuales, escritos tanto por figuras desconocidas como por nombres ilustres, desde Descartes hasta Lévi-Strauss, desde Montesquieu hasta Émilie du Châtelet, y que abarcan todos los campos del conocimiento, desde la física hasta la etnología, desde la astronomía hasta el esoterismo.
En la Edad Media, los manuscritos se concebían como objetos terminados y eran producidos por profesionales (escribas, iluminadores). Las nociones modernas de género o autoría aún no se utilizaban: copiados, adaptados, prestados, traducidos, las novelas y poemas medievales eran textos en constante transformación. En el siglo XVII, comenzaron a conservarse algunos manuscritos autógrafos poco comunes. Pero es sobre todo a partir del Romanticismo que los testimonios de una literatura en ciernes se multiplican, ilustrados en la exposición por manuscritos de novelistas y dramaturgos, entre ellos Hugo, Sand, Flaubert, Proust, Beauvoir, Pagnol, Beckett, Queneau, Koltès... Guiones elaborados o fragmentos, textos terminados o borradores, páginas de escritura límpidas o saturadas de tachaduras, volúmenes imponentes o modestos cuadernos escolares, ilustran, por su contenido como por su materialidad, la relación singular de cada escritor con la creación.
Una sección final está dedicada a los manuscritos de intimidad e intercambio privado. El surgimiento de la escritura personal, que expresa la experiencia individual y la originalidad de la relación consigo mismo, con los demás y con el mundo, es un proceso lento del que los manuscritos son los primeros testigos, desde los "libros de cuentas" que aparecen a finales de la Edad Media hasta las formas modernas del diario personal. Una evolución similar caracteriza la correspondencia, a la que se dedica la última sala: sujeta a modelos retóricos en la Edad Media, la escritura epistolar se emancipó gradualmente en los siglos XVII y XVIII, como lo demuestran las valiosas cartas autógrafas de Racine, Sévigné, Rousseau y Voltaire. Las cartas de amor de Chateaubriand y Paul Morand, y los collages lúdicos que Jacques Prévert envió a sus seres queridos, concluyen este viaje al mundo de la tinta y el papel.
Esta exposición podrá visitarse hasta el 1 de marzo de 2026.
