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Mujeres en la Biblioteca Histórica. Helena: fortuna y ruina de Troya

Eva Rodríguez Horche. 9 de Marzo de 2026 a las 09:37 h

Afrodita conduce a Helena al tálamo de Paris. Ilustración de John Flaxman (1755-1826), extraída de Los dioses de Grecia y Roma ò Mitología greco-romana ...[BH FLL 49493]

Durante la celebración de las bodas de Peleo y Tetis, la diosa de la discordia, Eris, lanzó una manzana dorada con la inscripción «para la más hermosa». Inmediatamente, alargaron sus manos para cogerla las más bellas diosas del panteón helénico: Hera, Afrodita y Atenea. El todopoderoso Zeus, ante la imposibilidad de elegir, por los lazos que le unían a cada una de ellas (esposa e hijas), cuál era merecedora del fruto, encomiendó al joven Paris, príncipe de Troya, la decisión. Las tres le prometen enormes y tentadores regalos a cambio de tal título, sin embargo, a Paris le atrajo de inmediato la oferta de Afrodita: poseer a la mujer más hermosa.

 

Por ese motivo, Paris emprende un viaje hacia Esparta (Peloponeso), donde habitaba una joven que, al igual que
ocurre en otros mitos, había sido engendrada de forma extraordinaria: un dios (Zeus), metamorfoseado en un animal (cisne), engaña a una joven mortal (Leda) para violarla. Posteriormente, la joven Leda puso un huevo del que nació la mujer más bella de toda la Hélade: Helena de Esparta. Pronto, su belleza la convirtió en objeto de admiración y deseo. Tras sufrir un primer secuestro a manos del héroe Teseo, se celebró una competición entre mil pretendientes de diversas zonas de Grecia para desposarla, siendo el vencedor Menelao, quien se convirtió en su marido y en rey de Esparta.

 

Las fuentes antiguas documentan diferentes versiones sobre qué pasó a continuación: en unas, Paris raptó a Helena en contra de su voluntad; en otras, ella marchó libremente; en algunas, incluso se afirma que Helena nunca llegó a tierras troyanas. Sea como fuere, Helena salió de Esparta, se casó con Paris y a partir de ese momento fue conocida como Helena de Troya. Mientras tanto, Menelao junto a sus aliados griegos, emprendió una expedición a Troya para buscar a su esposa y vengarse del insolente extranjero.

 

Tras diez años de asedio y ardua guerra, Troya fue incendiada por sus enemigos y Helena huyó al templo de la diosa Vesta en busca de asilo divino, sin éxito. Allí la encontró Menelao, dispuesto a asesinarla por todo el supuesto daño que había causado a ambas tierras. Afrodita actuó para que el espartano la viera más hermosa que nunca y se apiadara de ella. Así, Helena logró regresar a su hogar sana y salva, donde fue bendecida por su padre y volvió a abrazar a sus hijos. 


La figura de Helena tiene incontables manifestaciones en la producción literaria grecorromana,  llegando incluso a convertirse en el motivo que da origen a la Ilíada, considerada la primera gran obra lírica de Occidente. Sin embargo, su influencia no se limita a la Antigüedad: Helena ha continuado inspirando la literatura y las artes plásticas a lo largo de nuestra civilización.


Su belleza fue un arma de doble filo, un don envenenado, ya que es considerada como la principal culpable de la guerra de Troya, aunque el episodio que lo desencadenó es conocido como «el rapto de Helena». En la novela History of man, Maisie Peters hace una reflexión del todo acertada sobre la situación de Helena y que refleja cómo, al igual que pasa en la actualidad, se responsabiliza a la víctima de su situación: «los hombres empiezan la guerra, pero Troya odia a Helena».

En la Biblioteca Histórica "Marqués de Valdeclla" de la UCM se cuenta con varios documentos de especial  relevancia para el estudio de este personaje:


● Edición en griego (1503) de varias obras de Eurípides, entre ellas Helena: Euripidou tragodiai heptakaideka on eniai met'exegeseon eisi de autai...= Euripidis tragoediae septendecim: ex quib. quaedam habent commentaria [et] sunt hae. Hecuba, Orestes, Phonissae, Medea, Hippolytus Alcestis, Andromache, Supplicea, Iphigenia in Aulide, Iphigenia in Tauris, Rhesus, Traedes, Bacchae, Cyclops, Heraclidae, Helena, Ion. (BH DER 1736).


● Además, la Biblioteca Histórica cuenta con una serie de fragmentos en latín (1841) de la anterior tragedia griega: Euripidis Tragoediae cum fragmentis (BH FLL 53653).


● Edición latina (1539) de las Heroidas de Ovidio, obra en la que aparecen dos cartas compartidas entre Paris
y Helena: Heroides epistolae Pub. Ovidii Nasonis et Auli Sabini responsiones (BH FLL 10597).


● Un análisis (1896) sobre la captura de Helena y la caída de Troya escrito por Trifidoro: Tryphiodori et
Colluthi Carmina. (BH FLL 48820).


● John Erskine (1929), La vida privada de Helena de Troya: novela. (BH REC 3562).

 

BIBLIOGRAFÍA:


Castelar, E. (1887). Helena. En E. Castelar (Ed.), Galería histórica de mujeres célebres. Tomo IV, pp. 97-192.
(BH FLL 51322).
Homero (1996). Ilíada (E. Crespo Güemes, Trad.). Gredos.
Grimal, P. (1979). Diccionario de mitología griega y romana (F. Payarlos, Trad.), pp. 232-236. Paidos.
Ovidio (2010). Heroides. (A. Ramírez de Verger Jaén, Trad.), pp. 257-297. Akal.

 

 

 

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