Una exposición sobre la iconografía de los Habsburgo españoles puede resultar, a primera vista, poco novedosa. Los retratos de estos monarcas forman parte de nuestro acervo cultural desde que nos asomamos a los libros escolares: Carlos V en la Batalla de Mühlberg firmado por Tiziano, Felipe II retratado por Sofonisba Anguissola o las representaciones Felipe IV plasmadas por la magistral mano de Velázquez son imágenes que nuestra mente asocia rápidamente a los nombres de estos reyes. Sin embargo, aunque esta iconografía sea la más conocida por la mayoría, también podemos localizar representaciones reales en lugares más recónditos, mucho menos frecuentados que los museos de nuestro entorno: el interior de los libros impresos.
La nueva exposición de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, Biblioteca Habsbúrgica: semblanzas impresas de una dinastía, presenta un recorrido por más de 100 ejemplares de los fondos bibliográficos complutenses entre los que encontramos desde retratos en las biografías de monarcas, árboles genealógicos, ilustraciones de algunas de las residencias reales o de arquitecturas efímeras destinadas a servir de escenario de actos solemnes presididos por los monarcas. Cronológicamente, el proyecto abarca desde Carlos V hasta Carlos II, aunque también encontramos algunos libros ya del siglo XVIII que hacen referencia a la anterior dinastía de los Austrias. La exposición ha sido comisariada por Santiago Arroyo Esteban, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, cuyas principales líneas de investigación son la teoría y las prácticas de la pintura veneciana y su vinculación con la España de la Edad Moderna, además del coleccionismo y mecenazgo de los Habsburgo durante los siglos XVI y XVII, aunque también ha trabajado sobre la teoría del arte del siglo XVI en España e Italia.
Los ejemplares dispuestos a lo largo del recorrido nos permiten profundizar en las biografías de los monarcas a través de los viajes que realizaron, como es el caso de Felipe II, cuyo periplo es descrito en una obra de Calvete de Estrella; o también gracias a los intereses literarios de los gobernantes, destacando a Carlos V y su gusto por los poemas caballerescos, lo que queda reflejado en la emblemática presente en los libros de la exposición. Observamos también el gusto de los Austrias por asimilar su imagen a la de emperadores romanos o a célebres personajes de la mitología clásica, así, encontramos numerosas representaciones de los monarcas emulando a Hércules o a Apolo, en un intento de reflejar un ideario político relacionado con el poder y el buen gobierno.
Uno de los aspectos más interesantes a resaltar del discurso expositivo es su incidencia en el aspecto geográfico, puesto que nos acercamos a conocer la dinastía de los Austrias españoles a través de todos los enclaves que estuvieron bajo su dominio: Portugal, algunos de los territorios italianos, los Países Bajos o las posesiones de ultramar, tanto americanas, como asiáticas, a lo que se suma la representación de la complejidad de las relaciones entre España y Francia. En este sentido, se destaca la importancia que tuvo el matrimonio entre Luis XIV y la primogénita de Felipe IV, María Teresa de Austria, ambos abuelos del futuro Felipe V, que daría paso al gobierno de los Borbones en la España del Siglo de las Luces.
También está muy presente en la exposición el Madrid de la época, que podemos observar en las ilustraciones que decoran los frontispicios o los grabados del interior de muchas de las obras expuestas, y, gracias a las cuales, conocemos la importancia de la actividad cinegética en los Reales Sitios, como El Pardo, o las remodelaciones sufridas en El Escorial, desde su diseño y construcción hasta los cambios implementados por Carlos II.
En definitiva, Biblioteca Hansbúrgica: semblanzas impresas de una dinastía proporciona al visitante un recorrido rico y diverso por una infinidad de obras presentes en los fondos de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, que reflejan el ideario del poder desarrollado por los Habsburgo españoles durante la Alta Edad Moderna, y nos permiten bucear en los entresijos de los contratos matrimoniales, el impacto de las obras de los mejores pintores de la época, la educación de los monarcas o las estrategias políticas desarrolladas en los territorios de ultramar. Sin duda, se trata de un itinerario expositivo fundamental para acercarnos a una de las dinastías más poderosas e influyentes de la historia de Europa, pero también para conocer en profundidad la relación de las artes del gobierno de la Edad Moderna con los libros y la imprenta.
