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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 22 de mayo de 2022

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Personalidad pasivo-agresivo

María Rodríguez de Psicólogos Madrid y Psicólogo Online nos describe la personalidad pasivo agresivo, sus causas, características y tratamiento.

 

La Personalidad pasivo- agresiva


La Personalidad pasivo- agresiva es una de las personalidades más difíciles de identificar, debido a que una de sus características es la sutileza o discreción con la que se presenta.

Estas personas evitan los confrontamientos directos o las agresiones evidentes pero agreden a través del olvido, la indiferencia hacia el otro,  retirando la palabra o escaqueándose de sus responsabilidades, entre otros.

Estas conductas derivan de su incapacidad de expresar o comunicar la rabia de forma sana y asertiva, lo que genera que adopten esta actitud pasiva y negligente en sus obligaciones como forma de castigar al otro de forma inconsciente. Es el resultado de la frustración que sienten y de la interpretación que hacen de lo que les sucede como actos negativos e injustos, de los cuales se sienten víctimas.

Los mensajes encubiertos  y las actitudes pasivas generan un gran malestar en el otro, por lo que a veces, es más fácil identificarlos por la sensación que nos dejan, que a través de sus actos, olvidos y silencios.

Durante una época, estuvo contemplado como un trastorno, sin embargo, desde el DSM-IV, dejó de clasificarse como un trastorno de personalidad específico para considerarse un rasgo de personalidad y una forma de gestión emocional que se suele observar  en personas con características obsesivas, depresivas, fóbicas o dependientes, entre otras.

Las personas pasivo- agresivas suelen ser bastante negativas y sensibles a la crítica. Les cuesta recibir órdenes, sentirse sometidos o trabajar en equipo y eso hace que sean trabajadores complicados y poco responsables.

Tienen pocas habilidades sociales y suelen atribuir la culpa o responsabilidad de lo que les pasa a los demás. Son bastante dependientes pero les cuesta reconocerse o sentirse como tal y eso les hace ponerse a la defensiva de esta manera tan característica.  

Esta forma de percibir la realidad, les causa, sin duda, mucho sufrimiento pero para protegerse del mismo, emplean estrategias poco adaptativas de manipulación y control hacia el otro a través de la indiferencia, el silencio o el sarcasmo.

Es común que las personas con estas características de personalidad provengan de entornos familiares en los cuales predominaban las actitudes pasivo- agresivas y, por tanto, han aprendido a que este tipo de manipulación encubierta es una herramienta para conseguir posiciones de poder  en sus relaciones. A través de estos actos sutiles agreden al otro con la rabia que sienten dentro y generan mucho malestar pero lo hacen de tal forma que no dan razones evidentes o explícitas para que el otro se enfade, generando así mucha confusión.

Si tienes relación con una persona de esas características probablemente hayas sido consciente por el malestar y la incertidumbre que puedes llegar a sentir. En ocasiones, pueden hacerte dudar de lo que sientes pero fíate de tu propia sensación interna. Es muy importante aprender a poner límites y expresar con asertividad y claridad lo que esperas de esa persona.

Si por el contrario te has sentido identificado con estos rasgos y lo consideras necesario, siempre puedes acudir a un profesional. A través de la terapia se trabajará para ofrecer un espacio seguro donde la persona pueda identificar lo que siente y se le dotará de herramientas para expresar su emociones de forma más asertiva y adaptativa.

 

Género al que pertenece la obra: Literatura digital
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