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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Jueves, 13 de mayo de 2021

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Cuando la ansiedad se convierte en una enfermedad

Cuando algo nos emociona, nos asusta, cuando estamos a la expectativa o en riesgo, es normal sentir nervios. Sin embargo, los sentimientos de muchas personas se vuelen desmedidos e incontrolables durante los ataques de ansiedad. Así es, lo que debería formar parte esporádica de la vida se ha vuelto una lucha diaria para algunos.

Sentir ansiedad no es malo, siempre que se experimente de forma equilibrada, puede ser beneficiosa para ti. Por ejemplo, un mínimo grado de nerviosismo puede ayudarte a evitar peligros o dar lo mejor de sí. Pero si es constante o crónica puede causarte mucho daño y provocarte otras enfermedades,

Muchos jóvenes y mayores han tenido que resignarse y convivir con el monstruo de la ansiedad. El miedo excesivo, intenso y persistente se convierte en el peor compañero de su día a día. Los llamados "ataques de pánico" son más frecuentes debidos a los episodios constantes de terror que alcanzan su máximo  nivel.

¿Qué situaciones desatan los ataques de ansiedad?

Un cambio brusco de las circunstancias puede ser un detonante importante de una serie de enfermedades mentales. Vivir una o más situaciones desagradables, puede traer consecuencias negativas en la forma en la que el cerebro las asimila. El estrés generado por un trauma y el sufrimiento frecuente, son las principales causas de la ansiedad.

Factores influyentes

●       La pérdida del empleo

●       La muerte de un ser querido

●      El desarrollo de una fobia

●      El temor a estar en peligro

●      El miedo a la incomprensión

●      Sentimientos negativos producto de los errores cometidos

Tipos de trastornos de ansiedad

Los sentimientos son diferentes dependiendo del diagnóstico de tu enfermedad, por eso, es necesario visitar a un especialista. No existe una sola manera de experimentar ansiedad y los síntomas pueden variar de una persona a otra.

Ansiedad general

Se caracteriza por la preocupación excesiva y persistente por asistir a eventos o realizar actividades totalmente normales de rutina. El temor es desproporcionado en comparación a la situación que se está viviendo y es muy difícil de controlar. A veces, es una señal de que la persona también tiene depresión u otra enfermedad física.

La agorafobia

Este trastorno es uno de los más comunes. Suele hacer su aparición en los lugares que le crean incomodidad. A menudo, personas que se sienten atrapadas en un espacio pequeño suelen sentir que les falta el oxígeno. La agorafobia provoca esos sentimientos de pánico o vergüenza y puede hacer pensar a quien la padece que está indefenso.

El trastorno de pánico

Implica repetidos episodios de repentina sensación de terror o de miedo intenso que se alargan durante varios minutos. El corazón se altera al punto que los latidos son tan fuertes y rápidos que el sonido puede aturdirle. Puede parecer que la catástrofe es inminente y el pecho comenzará a dolerte por la desesperación que siente.

El mutismo selectivo

Generalmente, afecta a los niños y los vuelve incapaces de hablar en ciertas situaciones, impidiendo expresarse libremente. Influye de forma severa en las relaciones que llevan con otras personas y en el entorno donde se desenvuelven. Su desempeño en la escuela y en la sociedad es bajo por sus pocas habilidades para comunicarse.

Tips para mejorar la ansiedad

Si te sientes identificado con alguno de los tipos de ansiedad anteriormente citados, busca ayuda inmediatamente, no te demores en hacerlo. Al igual que otras enfermedades como las físicas, si no se atienden a tiempo pueden ser difíciles de tratar. Cuando la ansiedad es tan intensa que siente que escapa a su control puede tratarse de un problema complejo.

Evita llevar una vida sedentaria, mantente en movimiento realizando actividades que te gusten y que de verdad disfrute. El ejercicio regular proporciona al cerebro la energía que necesita para recargarse. Duerme lo suficiente. Esfuérzate por tener una actitud positiva, es un buen tratamiento. Llena tu mente de algo que te dé esperanza.

Abstente del consumo de drogas y de abusar del alcohol, sustancias que son nocivas para los trastornos mentales. Escoje buenos amigos a los que puedas confiarle tus problemas. Desahógate cuando te sientas mal, te traerá alivio. Haz cosas por otros, mientras más ocupado estés, menos tiempo tendrás de pensar en cosas que te preocupen. 

 

 

Género al que pertenece la obra: Ensayo literario
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