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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Martes, 19 de octubre de 2021

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Mi experiencia con libros de instrucciones para el hogar

Hace unos meses me he mudado de casa y como siempre ocurre surge la necesidad de aplicar nuestro gusto personal en lo que será nuestro nuevo hogar. Como soy una ávida lectora en mi biblioteca electrónica, aquella que llevo conmigo a todas partes en mi tableta, tengo todo tipo de obras y por supuesto, dentro de ese extenso catálogo hay un apartado destinado a libros de ayuda para reparaciones, decoración, etc. Estaba segura que les iba a sacar provecho pero...

Los primeros días en el nuevo hogar pasaron sin complicación alguna. De hecho, llegué a pensar que solo sería necesario realizar algunas modificaciones relacionadas con la decoración pero nada urgente ni que condicione la estadía.

Una semana más tarde me encontré con algunos problemas en los grifos de la cocina. De este a simple vista se podía comprobar su antigüedad. Como a todo lo de antaño es fácil encontrarle alguna solución porque en esa época los productos se fabricaban con la idea de poder ser reparados fácilmente.

Efectivamente con un simple reemplazo de una pequeña válvula del grifo este dejo de perder agua. Estaba contenta por haber gastado poquísimo dinero, menos de 1 euro, en el arreglo pero la alegría no me duró mucho. Tan solo una semana después apareció un problema más grave, más precisamente en el fregadero. Tenía una pequeña fisura.

Cuando vi eso, recordé hace poco haber leído un libro en el cual el autor explicaba paso a paso cómo reparar viejos fregaderos. Digamos que compré todos los materiales necesarios para la reparación, seguí los pasos de forma muy minuciosa y eureka tuve un muy buen resultado pero… Solo duró un par de días.

En conclusión debí recurrir a la búsqueda de fregaderos ikea porque como sabrá muy bien todo aquel que recién compra una casa el efectivo no sobra luego del pago de la misma y sí o sí, se debe escatimar un poco en los gastos a realizar.

Si bien encontré muy buenas opciones al final he optado por fregaderos teka porque simplemente fueron los que he tenido siempre en mi casa. Estoy acostumbrada a dicha marca y muy conforme con ella.

Luego de reemplazar el viejo fregadero mi cocina no volvió a tener ningún tipo de problema. La moraleja obtenida por mí de toda la situación vivida fue que no siempre es buena idea intentar reparar las cosas con mucho uso porque se corre un alto riesgo de perder dinero tal como me ha ocurrido. Todo lo gastado en adquirir los materiales para reparar el viejo fregadero simplemente fue una pérdida total.

Pasado el tema de la cocina apareció uno nuevo en el cuarto de baño más precisamente en la ducha. Al principio parecía una simple mancha pero con el tiempo me di cuenta que el problema era más grave de lo previsto. Se trataba de una caño roto.

Con la lección aprendida en la reparación del fregadero no opté por intentar repararlo sino corté por lo sano y busqué algún conjunto de ducha. Esos donde la cañería va por fuera y no se incrusta en la pared. Vi varias opciones pero opté por los conocidos como grohe ducha.

Mi recomendación es: no siempre intentar reparar lo viejo es una buena idea. A veces, tal como me ha ocurrido, es mejor directamente reemplazar. Ahora miro con otros ojos esos libros de explicaciones de reparaciones para el hogar. Creo que muchas veces el reemplazo resulta más económico a largo plazo.

Género al que pertenece la obra: Periodismo literario
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