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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Miércoles, 20 de octubre de 2021

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Entrevista a Luis Eduardo Aute

Luis Eduardo Aute nació en Filipinas en 1943 y se trasladó a España en 1953, primero a Barcelona y posteriormente a Madrid, donde reside. Es cantautor, pintor, autor de libros de poemas como La matemática del espejo, La liturgia del desorden o la variedad poética de los poemigas, y también ha trabajado como guionista y director de cine (incluso ha creado películas animadas como Un perro llamado Dolor). Su próximo libro, ilustrado por él, se llama El Giraluna y es un bello homenaje al pensamiento a contracorriente

 

Luis Eduardo Aute nació en Filipinas en 1943 y se trasladó a España en 1953, primero a Barcelona y posteriormente a Madrid, donde reside. Es cantautor, pintor, autor de libros de poemas como La matemática del espejo, La liturgia del desorden o la variedad poética de los poemigas, y también ha trabajado como guionista y director de cine (incluso ha creado películas animadas como Un perro llamado Dolor). Su próximo libro, ilustrado por él, se llama El Giraluna y es un bello homenaje al pensamiento a contracorriente

 

-Háblanos de tu nuevo libro El Giraluna.

Es un mini-libro-disco, con un minicuento sobre el Giraluna, el girasol díscolo e indisciplinado que va a su aire. El libro contiene ilustraciones mías y el CD con la canción Giraluna.

 

-¿Cómo surgió la idea de hacer este libro?

Iolanda Batallé, la editora de La Galera, estuvo en un concierto mío y escuchó el minicuento que es una presentación o introducción que hago antes de cantar Giraluna. Le gustó y sugirió escribirlo.

 

-Poeta, compositor, cantautor, pintor, guionista... ¿Con qué faceta disfrutas más?

 

No soy ninguna de esas cosas, cómo te lo diría..., no me considero un profesional de ninguna de esas actividades, las hago naturalmente. Me gusta pintar, me gusta escribir, forma parte de mi vida. No las considero actividades sino maneras de aguantar esta cosa rara que nos ha tocado en este planeta, que es vivir

 

-Tu libro Volver al agua recopila poemarios como La matemática del espejo o La Liturgia del desorden: en el poema de la matemática hay una alusión final a ese instante apenas de transparencia que siempre es fugaz, y que parece que la matemática constriñe. ¿Qué es la matemática del espejo?

 

Son poemas que parten de una reflexión que luego he desdicho posteriormente, a lo largo de la vida, porque hice una reflexión posterior sobre el espejo. Los poemas de La matemática del espejo son muy diversos pero parten de un planteamiento racionalista, muy racionalista de la existencia. Y, con el tiempo, me he desdicho de eso, es decir, para mi el espejo es reflexivo, no matemático, en el espejo se produce la reflexión de nuestra propia imagen y al fondo del espejo descubrimos la subjetividad, el yo. Y en esos poemas no había reflexión a través del espejo sino repetición matemática de la imagen, es un planteamiento totalmente contrario al que he seguido después y con el que sigo. Para mí, ese primer espejo donde uno descubre su yo, es el agua: es el primer espejo donde descubrimos que esa cara q aparece ahí es la nuestra, y otro espejo es la pupila del otro, uno se ve reflejado en la pupila del otro con quien está intercambiando esa visión.

 

-¿Cómo podemos volver al agua?

 

A mí me gustaría volver a la edad de la inocencia, que es imposible, pero sería un milagro, volver a ser un niño que pensaba que las cosas podían ser de otra manera.

 

 

-¿A qué época histórica te gustaría volver?

 

Al Renacimiento, sin duda.

 

-Afirmabas en una entrevista que las cosas o emanan poesía o música o no son arte, ¿Qué te parece el tipo de creación artística que se hace en la actualidad?

 

Artistas hay, en lenguajes distintos, pero no es el tono de estos tiempos, el tono ahora es lo inmediato, la reflexión más simple y, sobre todo, la inamovible tendencia a que ese trabajo cultural o creativo sea rentable, el concepto de mercado ha invadido totalmente cualquier tipo de lenguaje expresivo, tanto el cine como la literatura como la poesía, pobrecita mía, prácticamente no existe, me refiero a los poemas, porque la poesía es otra cosa, es un concepto; yo hablo de libros de poemas o de poemas simplemente. Hay poco ámbito para buscar lo insólito, para alcanzar ese otro estadio que pudiera haber al otro lado del espejo; prima lo inmediato y, sobre todo, satisfacer las apetencias del mercado

 

-Durante tu pregón el año pasado en la feria del libro de Granada, hablaste del crepúsculo de los escrúpulos, ¿se podría definir así esta época que vivimos? ¿cuándo crees que empezó el crepúsculo?

 

Hemos pasado ya el crepúsculo, estamos en la tiniebla de la ausencia de escrúpulos en medio de este "inmundo" agónico. Y esto arranca a partir de la obsesión por el mercantilismo, por lograr el enriquecimiento económico por encima del enriquecimiento moral; desde ese todo vale, caiga quien caiga, con tal de lograr el objetivo, y da igual dejar a quien sea tirado en la cuneta. Es la estrategia, por ejemplo, de los republicanos en Norteamérica. Yo creo que sus siglas lo expresan muy bien: TEA Party es Totalitarian Enterprise of America: la aberración de que el mercado y el capital dirijan el mundo

 

-En una de tus canciones del disco Segundos fuera, "La guerra que vendrá", dices que "habrá que pertrecharse con jeringas infectadas de cronopios". ¿Crees que si los cronopios que quedan se unieran más y mejor cambiarían las cosas? ¿Se asemeja un poco a eso el 15-m?

 

Ojalá fueran un poco cronopios, el origen sí lo es, el movimiento es una luz al fondo del túnel, ese cuestionárselo todo, es absolutamente cronopio. Yo creo que se debe reconducir el movimiento, no para que acabe siendo un partido, sino para que no sea manipulable, porque ahora mismo puede ser manipulable y eso deja hueco para que se cuelen muchas famas y falsas esperanzas.

 

-En algunas entrevistas has hablado de tu admiración hacia John Lennon, ¿crees que podría surgir algún Lennon de entre los jóvenes de ahora?

 

Debe ser posible. Es el último clavo ardiendo al que nos podemos agarrar, yo creo que sí, debe haber ya por ahí personajes que dentro de poco nos sorprenderán, yo espero y deseo que así sea, porque si pierdes la esperanza, apaga y vámonos.

 

-También dijiste que cada vez nos parecíamos más a las bestias y menos a los seres humanos que deberíamos ser, ¿cómo se arregla esto?

 

Yo creo que hay que tocar fondo. Cuando todo toque fondo se retomará el sentido de las cosas y de la vida. Lo que pasa es que hemos caído mucho ya, y seguimos cayendo.

 

-¿Qué opinas del eslogan "el público lo demanda"?

 

Eso es una falacia absoluta, el público pide lo que le das y si le das caca pues caca pedirá, y peor, pedirá subcaca, submierda, porque se va degradando el nivel. eso es una falacia. si las propuestas fueran otras en las que uno pudiera desarrollar la imaginación y formarse y tener más conocimiento, la gente no pediría eso, pero están haciendo el trabajo contrario al que debería hacerse, en lugar de elevar el nivel cultural de la ciudadanía se está haciendo el trabajo contrario, reducirlo cada vez más, en aras de los beneficios económicos. Trabajar para satisfacer al mercado y al poder del dinero es una barbaridad. Nunca se dio una situación como la de ahora. La gente de la cultura, de los medios, de la política o de la ciencia, trabajaba pensando en mejorar la situación del pueblo, siempre ha sido así, no era fortuna lo que se buscaba sino desarrollo cultural y, si eso producía beneficios, pues qué bien, pero ahora es al revés, el objetivo inmediato es hacer fortuna supeditando todo el ámbito de supervivencia cultural a los intereses y a los beneficios inmediatos. Incluso para ser rico hoy no vale plantearse hacer un negocio y tener beneficios de aquí a dos años o a un año, no, hay que tener beneficios hoy mismo.. Es una locura, estamos viviendo un auténtico delirio

 

-En este sentido, ¿crees que los nuevos medios tecnológicos y las redes sociales mejoran o empeoran las cosas? ¿Es Facebook la nueva plaza del pueblo virtual?

 

Internet y toda la nueva tecnología son inventos maravillosos, auténticos descubrimientos para estar más y mejor informados, pero se están utilizando en un sentido radicalmente contrario. Facebook me da pavor, es una vuelta de tuerca más a la incomunicación, es una falsa comunicación, una plataforma al cotilleo, al absurdo, a tener que darles valor a opiniones absolutamente demenciales; delata una tremenda sensación de soledad en el ser humano contemporáneo, está absolutamente incomunicado y solo y se mete en ese túnel para tener "amigos" virtuales, es una adulteración absoluta de lo que yo entiendo que debe ser el sentido de la vida. Y, por otro lado, requiere mucho tiempo. Yo no lo sé porque no estoy, a mí se me va la mañana en mirar el correo electrónico. No entiendo cómo puede estar alguien enganchado en esas "redes". Es tiempo que le robamos a la vida. Con los problemas que hay todos los días y la falta de tiempo que hay para hacer cosas... yo me siento incapaz.

 

-Al final de tu canción La guerra que vendrá, se corea, con la música de la internacional, una letra que dice "agrupémonos todos en la hucha final, la humanidad es la transnacional".

 

Un poco profético fue, sí. Cuando hice esa canción tuve críticas muy fuertes por parte de gente de la izquierda marxista porque decían que estaba loco, que el muro no se iba a caer nunca. Y, claro, en la canción hay una alusión al marxdonalds en la plaza roja y la boda de los presidentes de yankilandia y la Unión Soviética. Cuando escribí la canción, no había ninguna crisis estructural en el socialismo, pero años después se cumplió la profecía: andamos ahora un poco a la rémora de esa debacle. Y ahora, ni siquiera son las transnacionales, ni la economía que es algo sustancial a la sociedad, sino la dictadura de los lobbies de intereses que detentan el poder económico y deciden qué tienen que hacer los gobiernos del mundo, esa nueva Santísima Trinidad del poder económico en el mundo que es Standard & poor's, Moody's y Fitch Group.

 

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

 

Estoy escribiendo canciones nuevas para el próximo disco. Una de ellas, la que podría ser el título del disco, se llama El faro de oriente. Es el nombre de un barrio marginal de México donde hay gente que ha montado talleres para tratar de recuperar a los chavales que viven allí, y están dispuestos a combatir la marginación. Me sorprendió mucho ver a esta gente que está intentando con un tremendo esfuerzo recuperar a jóvenes que sobreviven en la marginación más dura

 

Género al que pertenece la obra: Periodismo literario
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Comentarios - 1

albendazole for children

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albendazole for children - 10-04-2013 - 21:56:48h

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