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Domingo, 14 de agosto de 2022

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IA y traducción: Qué les depara a los traductores

La inteligencia artificial, a ojos de los escritores de ciencia ficción, es un superordenador especial, un megacerebro capaz de resolver cualquier problema en cualquier campo. En la práctica, sin embargo, no hay un escenario común para todas las tecnologías de IA; los desarrolladores crean una solución para la tarea en cuestión.

En la traducción, la IA (inteligencia artificial) funciona de la siguiente manera: reconoce las palabras una por una y luego las relaciona teniendo en cuenta el contexto.

IA y traducción automática: características y retos

La traducción automática se utiliza para los siguientes fines:

  • Para la comunicación. La traducción automática facilita la comunicación en chats y redes sociales.
  • Extraer información de los textos. Esta era la tarea que pretendían originalmente los desarrolladores de la tecnología.
  • Traducción de textos que se están preparando para su publicación. Recientemente, el número de blogs y sitios de noticias ha aumentado, y la traducción automática como herramienta ha superado los límites.

Desde 2016, el Traductor de Google utiliza redes neuronales. Esta tecnología tiene su origen en la biología y se desarrolló mediante la observación del cerebro humano. Mientras que antes las herramientas funcionaban sobre la base de modelos, ahora el programador simplemente prescribe un algoritmo y el sistema modela el propio modelo. La red neuronal recibe los parámetros, los procesa y produce el resultado. Pero el resultado no depende del algoritmo dado, sino de los conocimientos adquiridos durante el entrenamiento. Toda la información se almacena en la memoria y se aplica al trabajo. Cuantos más ejercicios haya, más inteligente será la tecnología. Por ejemplo, las redes neuronales entrenadas pueden dibujar un cuadro no peor que un artista de vanguardia o componer una melodía.

Con la traducción, las cosas son un poco más complicadas. A primera vista, basta con cargar un diccionario en la base de datos, luego añadir el texto, comparar todas las palabras y comprobar la traducción terminada. Pero no todas las palabras están relacionadas entre sí en términos de significado. Para transmitir el contexto, el software debe ser capaz de encontrar las combinaciones adecuadas de palabras, de las que puede haber un número infinito. El tono, el carácter, el estado de ánimo... El número de combinaciones posibles sigue aumentando. Por ello, los sistemas de traducción aún no pueden entender y transmitir el habla humana tan bien como un intérprete.

Google Translate y aplicaciones móviles

Según el British Council, cerca del 70% de los jóvenes de 16 a 34 años encuestados utilizan aplicaciones móviles para traducir. Sí, las aplicaciones son más "inteligentes" que los traductores tradicionales en línea, pero no están exentas de errores. 20 de cada 100 personas han encontrado imprecisiones al traducir a través de aplicaciones.

En 2018, un usuario introdujo la palabra perro 18 veces en Google Translate para traducirla al maorí. El traductor obtuvo este resultado: "Faltan tres minutos para el mediodía en el Reloj del Juicio Final. Las señales y los trágicos acontecimientos en los que vivimos indican que nos acercamos al fin del mundo y a la segunda venida de Jesús." Este ejemplo muestra la dependencia de la traducción automática de textos ya existentes. En nuestro caso, la Biblia.

Otra razón por la que las traducciones son ridículas es que el software no puede reconocer los homógrafos. Para evitar estos errores, las aplicaciones y los programas informáticos en línea se mejoran constantemente. En 2018, Microsoft desarrolló una IA basada en redes neuronales y aprendizaje automático. Como experimento, el robot tradujo varios textos de noticias del chino al inglés. El resultado de la traducción es tan bueno como un texto en el que hayan trabajado dos traductores profesionales. Para simplificar, el proceso es el siguiente: el robot hace una traducción en seco, repite y compara las diferentes versiones, y recuerda el flujo de trabajo. La IA desarrollada se guía por las reglas de construcción de frases de cada idioma, pero aún no es capaz de manejar modismos y dialectos.

El equipo de Facebook y los científicos de la Sorbona están construyendo una base de datos con cientos de miles de frases en diferentes idiomas. La tecnología reconoce combinaciones de palabras. La IA aprende a encontrar y sustituir estas palabras, por lo que el resultado es una traducción más competente. Como dicen los desarrolladores, la máquina será capaz de descifrar incluso lenguas muertas.

La opinión de los desarrolladores sobre el futuro de la inteligencia artificial

- Atril predice que las tecnologías de traducción automática neural (NMT) se implementarán en las herramientas CAT, y que la tarea del traductor se reducirá a la post-edición. La IA también se utilizará para recopilar datos para la NMT y para controlar la calidad de la traducción mediante herramientas.

- iLangL parte de la base de que la IA podrá ayudar a evaluar la calidad de la localización, seleccionar un buen traductor para una tarea concreta, analizar la carga de trabajo y ayudar al gestor de proyectos a asignarla correctamente.

- La IA se utilizará para mejorar la productividad de las empresas y organizar los procesos. Esta es la opinión de los expertos de KantanMT. Con estas tecnologías, será posible predecir la demanda de traducción, planificar el proceso de trabajo y analizar la eficacia de las herramientas utilizadas y del proyecto en su conjunto.

- BuscoTraductor.com cree que la IA puede dar superpoderes a los traductores. Pero la calidad de las traducciones siempre estará controlada por los humanos.

- Plunet ve la IA como una oportunidad para anticiparse a los deseos de los clientes. La tecnología permitirá optimizar por completo los procesos: preparación de proyectos, selección de herramientas y distribución de traducciones.

- SDL cree que la IA puede mejorar la productividad: los traductores no perderán tiempo traduciendo desde cero, sino que se encargarán del control de calidad.

- Los desarrolladores de SmartCAT creen que la IA liberará el 30% del tiempo de los traductores. No tendrán que adaptar las frases estilísticamente ni luchar con pasajes difíciles de traducir. Se concentrarán en el aspecto creativo de la traducción. Y será más fácil para los gestores de proyectos controlar los plazos y las etapas.

Lo que en su día fue una fantasiosa idea de ciancia ficción, hoy se estudia y desarrolla en empresas de todo el mundo. La IA no sólo puede simplificar el trabajo de los traductores, sino también hacer de la traducción un proceso creativo.

Género al que pertenece la obra: Periodismo literario
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