Ir al contenido

Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Viernes, 24 de septiembre de 2021

Inicio | ¿Quiénes somos? | Editar mi portal

Trabajador sin estres

Oxigeno, ansiedad, estres y como volver a respirar bien

Nunca camina sin un papel en la mano. El portador de un documento aparenta ser un buen trabajador que está tramitando algo importante.


Sin papeles, la gente creerá que va a tomar café. Con una revista de Condorito, pensarán que va al baño. El muy vivo no se olvida de llevar un montón de papeles a su casa todos los días aunque nunca los lea. Utiliza siempre su computadora y aparenta estar trabajando.

Si por algo su jefe le pesca escribiendo un correo electrónico o jugando solitario o viendo mujeres desnudas, explica que está aprendiendo el uso de un nuevo programa de computador, con lo cual le ahorra a la empresa en capacitación.

Tiene su escritorio lleno de papeles. Un escritorio vacío significa inactividad, es decir, causa de despido. Nadie se va a poner a revisar esos papeles, lo que se ve es el volumen.

Si hay un papel importante, lo mete por la mitad del bulto pero de manera que lo pueda localizar enseguida. Eso le dará fama de buena memoria cuando le pidan ese documento.

Si le es posible, instala un contestador en su teléfono. La mayoría de llamadas son para pedir favores así que no se preocupa por ese 1 % que son ventajosas para él, quedarán grabadas y podrá responderlas.

Si tiene que contestar alguna llamada de las odiosas, la devuelve a la hora de almuerzo y tendrá el pretexto de que la otra persona no estaba. Aparenta impaciencia y apuro y todos le creen afanoso y ocupado. No sale temprano de la oficina mientras esté su jefe.

Se queda leyendo Playboy aunque sea. Se asegura de que su jefe le vea salir tarde. Si sabe que el jefe va a ir el fin de semana, va a la oficina media hora antes de que él llegue. Se hace el sorprendido de verle y enseguida se despide diciendo que ya está cansado, después de las cuatro horas que ha pasado allí.

Aunque no tenga mucho trabajo, a ratos se levanta y toma una pastilla. Su oximetro de dedo demuestra que su oxigeno en sangre es perfecto. En realidad se pega un Tic-Tac, por si acaso, carga una cajita de aspirinas. ¡El estrés es enfermedad ejecutiva!

 

 

Género al que pertenece la obra: Ensayo literario,Literatura digital,Periodismo literario
Bookmark and Share

Comentarios - 0

No hay comentarios.


Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
Sugerencias