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Sábado, 8 de mayo de 2021

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Abogado Tráfico de Drogas | Operación Nécora

ABOGADO TRÁFICO DE DROGAS 
Historias del narcotráfico: Operación nécora
12 de Junio de 1990, el juez instructor de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el fiscal antidroga Javier Zaragoza asestaban el primer gran golpe contra las bandas del narcotráfico gallego. Todo comenzaba meses atrás con las declaraciones de Ricardo Portabales, de Marín, y de Manuel Fernández de Villanueva de Arosa, lo que permitió condenar a penas de cárcel a gran parte del clan de la droga gallego, incluidos personajes como Laureano Oubiña y José Darío Valado.

ABOGADO TRÁFICO DE DROGAS 
Historias del narcotráfico: Operación nécora
12 de Junio de 1990, el juez instructor de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el fiscal antidroga Javier Zaragoza asestaban el primer gran golpe contra las bandas del narcotráfico gallego. Todo comenzaba meses atrás con las declaraciones de Ricardo Portabales, de Marín, y de Manuel Fernández de Villanueva de Arosa, lo que permitió condenar a penas de cárcel a gran parte del clan de la droga gallego, incluidos personajes como Laureano Oubiña y José Darío Valado.

De esta manera, jueces, fiscales, abogados, testigos y acusados conformaron el primer gran juicio mediático contra el tráfico de drogas en España. 

Aquella mañana, cien vehículos con 350 agentes del Servicio Central de Estupefacientes acudieron expresamente a Santiago de Compostela desde Madrid para evitar posibles filtraciones de los agentes policiales locales. Una vez en Santiago se dirigieron a la comarca del Salnés. En dicha comarca, cada vehículo acudió al objetivo prefijado en las diferentes localidades de la comarca. La operación fue inicialmente conocida como Operación Mago, que posteriormente se cambió por el de Operación Nécora.

 

 

Del tabaco al hachís y cocaína

Los años 70 fueron difíciles para el sector de la pesca en las costas gallegas, muchas familias tuvieron que afrontar tiempos de escasez lo que propulsó el negocio del  contrabando de cigarrillos, un negocio muy lucrativo. Pero pronto descubrieron un negocio que reportaría más beneficios y que despertó, aún más todavía, la ambición de los grandes narcos gallegos.

El método lo tenían, la logística también, solo les faltaba establecer relaciones “comerciales” con los distribuidores directos de Latinoamérica. Una vez establecidos esos lazos, con sus nuevos socios, comenzaron sus tropelías.

El negocio fue viento en popa durante más de una década hasta que la Guardia Civil los situó en su punto de mira y comenzó así un arduo trabajo de investigación y seguimiento hasta que el castillo de naipes de desmoronó por completo.

 

Radiografía de un clan

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado habían conseguido poner rostro a cada miembro del clan que formaban la baraja de la droga en tierras gallegas. Un clan que se consolidó y generó una fortuna que les permitió recurrir a los mejores abogados especialistas en tráfico de drogas para salir impunes de sus fechorías. Una vida de persecuciones policiales, ajustes de cuentas, alijos, embargos, condenas, permisos… Algunos de sus miembros fueron:

Vicente Otero, Terito Hizo fortuna con el estraperlo en el franquismo y luego se pasó al contrabando como patrón y protector de una generación que no tardaría en dar el salto a las drogas. Él no lo hizo, y murió tranquilo en 1995 con los beneficios de sus negocios legales y el reconocimiento de Alianza Popular, partido del que era militante. Nunca fue procesado; se libró de la Nécora porque, cuando se puso en marcha la macrooperación, viajaba en dirección a Madrid. De camino al aeropuerto observó cómo los helicópteros sobrevolaban la ría.

Laureano OubiñaCondenado entonces a 12 años de prisión y a una multa de 7,6 millones de euros, Oubiña se hizo famosos en el banquillo de la Casa de Campo de Madrid por sus exabruptos, y esa fama lo acompañó toda la vida. La primera vez que se le detuvo fue en 1983 por contrabando; y la última, en el 2000, sorprendido en Grecia con su hijastro David Pérez Lago, que estaba huido de la Justicia. En prisión supo de la muerte en accidente de su mujer, Esther Lago, y obtuvo un permiso para acudir al entierro roto de dolor en medio de los insultos de los vecinos. En el 2012 quedó libre pero volvió a la cárcel dos años después por blanqueo. Salió en el 2017.

Manuel CharlínSe le detuvo por primera vez en 1989 y cuando se le juzgó por la operación Nécora, de la que resultó absuelto, ya arrastraba un amplio historial. En 1999 se le condenó a 20 años por un alijo de 600 kilos de cocaína y en el 2003, por blanqueo. Casado con Josefa Pomares, tuvieron seis hijos con los que formó un clan que fue detenido en 1996 por blanqueo y al que se le embargaron bienes por valor de 30 millones. Está libre desde el 2010.

Sito MiñancoRespetado por los suyos, con los que siempre fue generoso, Sito Miñanco pudo librarse de la redada de la Nécora, quizás porque recibió un chivatazo. Huyó. No le faltaron refugios, dadas las relaciones que se había forjado con sus socios colombianos y su red de colaboradores. Pero en el 2001 lo detuvieron en su domicilio de Madrid con las cartas de navegación sobre la mesa, dirigiendo una descarga. Desde entonces, la cárcel fue su hogar. Salió en libertad condicional en el año 2015 para trabajar en un párking de Algeciras. No tardó en volver a las andadas y el pasado mes de febrero cayó de nuevo en la operación Mito.

 

El juicio

Tras meses de preparativos, valorando las poco creíbles confesiones de arrepentimiento, la operación coordinada por el, por aquel entonces, juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón logró remover los cimientos del cuartel general del narcotráfico en España, pero no pudo socavar los fuertes intereses que los poderosos cárteles colombianos ya tenían en Galicia para vender cocaína en Europa.

Los principales implicados salieron del juicio absueltos del delito de tráfico de drogas, aunque pasaron un tiempo en prisión por un delito fiscal. El trabajo de los mejores abogados en la materia contratados por el clan, junto con la inconsistencia de algunas pruebas basadas en testimonios resultaron clave. Más tarde, el Tribunal Supremo redujo aún más sus penas. No obstante, dos de cada tres acusados fueron condenados y los que no fueron condenados más tarde en otras operaciones.

Charlín la libertad le duró siete días, los que tardó Garzón en volver a apresarle por tráfico de cocaína. Ese mismo año, a Sito Miñanco, pionero en traer cocaína desde Colombia, le condenaron a 20 años de cárcel. Oubiña fue cazado años más tarde en la 'operación Amanecer' por tráfico de hachís.

 

 

Género al que pertenece la obra: Guión
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