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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Jueves, 21 de octubre de 2021

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LOS COCHES DE MI VIDA

LOS COCHES DE MI VIDA

 

COCHES DEPORTIVOS

 

Soy un fanático de los coches deportivos. Mi primer coche, a mis 18 años, era un Renault 21 viejo, heredado de mi padre y era de todo menos un coupé.

Un coche grande, basto, con asientos que parecían el sofá de casa y sin aire acondicionado. Pero debo decir que me dio mil momentos de satisfacción, viajes increíbles y la libertad de tener tu primer coche. Así que aunque ahora lo pienso y era un coche muy mediocre, para lo que hay ahora, en su momento era el mejor amigo que un amante de la carretera podía tener.

Pero yo soñaba... soñaba con el sonido de los Mustang, los Lamborghinis, los Ferraris y los Porsches.

No sabía si algún día podría tener uno entre mis manos, pero siempre tenía la espinita de que algún día tendría un coche deportivo con cientos de caballos bajo el capó y un asiento con aletas para las curvas.

 

ALFA GT 3.2 V6

 

El primer coche que me pude comprar por mis propios medios fue el precioso Alfa GT, en su versión más potente de 240 cv, con una aceleración súper rápida y divertida. Pasaba de 0-100 km/h en 6,7 segundos y eso ya se notaba en el cuerpo, que se pegaba a los asientos de cuero color beige.

Sólo había dos cosas que no me gustaron de este coche, el consumo elevado (en torno a 18 litros a los 100km si lo llevabas con una conducción deportiva) y que en las curvas se podía ir si no tenías cuidado.

 

FORD MUSTANG GT, de la Generación del 2005 - 2010

 

Mi siguiente coche fue una maravilla sobre ruedas. Si quieres comprar coches en Murcia, pásate por Radikalcars, tienen los mejores y de los mejores precios.

De aquí salió mi capricho, mi niño bonito en azul metalizado con sus dos rayas blancas centrales que recorrían su capó.

Quizás soy un romántico de los musclecars americanos de hace años, pero me enamoré de este Mustang en cuanto lo vi.

350 cv de potencia que rugían desbocados bajo un capó infinito.

Nunca he visto a nadie torcer tanto su cuello cada vez que lo conducía, no sólo por lo impactante del sonido ronco y característico del Mustang, sino también porque era tan llamativo y tan poco visto, que a nadie dejaba indiferente.

Es verdad que era un coche un poco antiguo, que existen Ford Mustang nuevos y europeizados, pero yo quería darme el capricho de una importación americana.

Personalizaciones infinitas y kilómetros de placer.

Sólo tenía 3 fallos, el consumo, por supuesto, no apto para todos los bolsillos, el controlar la potencia de los equinos que tiran sin límite de este deportivo musculoso y por último el sonido atronador, que si bien en muchos momentos es música para mis oídos, en viajes largos de cientos de km podía resultar menos atractivo.

¿Y a ti, qué deportivo te encantaría tener?

 

 

Género al que pertenece la obra: Literatura digital
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Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
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