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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Lunes, 25 de octubre de 2021

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De cómo una tienda erótica online puede generar una pequeña intolerancia.

Historia de cómo una encantadora velada terminó en un discurso de machismo y sumisiòn, por culpa de una tienda erótica online.

Creo que de todos es sabido que estamos en pleno siglo XXI, y además bien avanzado.

De hecho si nos ponemos técnicos, ya hemos consumido la quinta parte del tiempo que corresponde a este siglo tan nuevecito, que ya no lo es tanto.

Entonces, si estamos en este nuevo siglo, que no es ya tan nuevo, y partimos de la base de que la humanidad está evolucionando hacia adelante, en lugar de hacia atrás, ¿por qué no dejan de aparecer destellos de intolerancia que nos contaminan aunque nos toquen tangencialmente?

Os voy a contar a que viene todo esto.

Mi historia de hoy puede llamarse como la he definido en el título, o podría llamarla también: "¿Cómo puede ser que hoy en día un hombre de 40 años sea tan intolerante que vea con muy malos ojos que una mujer soltera de 40 años pueda comprar de forma frecuente en una tienda erótica online?

Esta historia la puedo contar de primera mano porque la he vivido muy recientemente. Concretamente hace tres días.

Yo me tengo por una persona paciente, transigente, tolerante y poco belicista. Me importa bien poco que los demás hagan lo que les venga en gana hacer, siempre y cuando no invadan las libertades ni causen daño alguno a sus semejantes, ni a los animales, ya que estamos.

Y pensaréis, ¿qué tiene esto que ver con las tiendas eróticas online?

Pues por mi parte nada, sin embargo en una cena reciente con un grupo de gente con el que no me junto a menudo, una de las personas asistentes, una mujer soltera de 40 años, confesó después de dos copas de vino su afición a las compras online.

De hecho, y concretando, resultó que su afición era sobre todo hacia las compras de artículos eróticos en una tienda erótica online que le gustaba porque le estaba dando un buen trato y era de confianza. No voy a dar el nombre de esta tienda erótica online porque este artículo no está enfocado a eso, pero simplemente diré que quien quiera conocerla puede entrar aquí.

Volviendo al tema en cuestión. En la mesa éramos seis personas, y a todos nos pareció sumamente interesante la conversación. Una persona nos estaba abriendo su corazón y confesandonos que en tiempos de pandemia había cambiado su vida sexual de mujer soltera, que por otro lado tampoco había sido muy intensa, por una vida sexual en solitario con los juguetes sexuales que iba adquiriendo en la tienda erótica online de su gusto.

Como ya he dicho, a todos nos pareció entretenido, gracioso y muy interesante, ya que estando solteros, o incluso estando en pareja, ¿por qué con complementar nuestras vidas sexuales con juguetes eróticos para hacerlas mucho más interesantes?

Sin embargo después de la confesión y de toda una serie de comentarios eróticos, sexuales, quizá demasiado picantes para las mentes menos liberadas, un nubarrón se formó en breves instantes y comenzó a descargar una tormenta de verborrea intolerante en la misma mesa que pocos segundos antes era la libertad personificada.

Resultó que en nuestra mesa estaba sentado un votante de cierta formación de ultraderecha que no voy a mencionar, y no lo sabíamos.

Y resultó que las ideas de esta persona, un varón de 40 años también soltero como la chica, no eran tan abiertas ni modernas, e incluso diría que quizá son más ajustadas a ciertos hábitos del siglo pasado, no del moderno siglo XXI.

Entonces fue cuando la agradable conversación y las risas que habíamos mantenido a costa de hablar de juguetes sexuales y de tiendas eróticas online, se convirtió en una oleada de reproches hacia ciertas formas de vida en exceso libertinas y trasnochadas para según qué tipo de personas.

Por eso digo que una tienda erótica online le produjo una especie de sarpullido mental a alguien con una mentalidad tan anticuada como las ideas que empezó a propagar.

Si pudiéramos comparar la situación con una enfermedad, yo creo que podríamos hablar de intolerancia alimentaria. Hay gente que es intolerante a la lactosa y otros son intolerantes frente a las mentalidades abiertas.

Yo siempre preferiré a los primeros.

Las intolerancias a alimentos se pueden subsanar, curar o evitar.

Las intolerancias ideológicas son un cáncer que contamina a nuestra sociedad desde hace mucho tiempo, y es capaz de pudrir una simple cena de amigos dejándola en un mal recuerdo de "ojala no hubiese ido".

Pero yo sigo siendo muy tolerante, ya que no entiendo qué revuelo puede causar el hecho de comprar artículos eróticos en una tienda erótica online.

De hecho yo compro también juguetes sexuales en tiendas eróticas online. Me resulta mucho más cómodo que ir a una tienda física y es menos violento.

Así que voy a acabar el relato llegando a una inevitable conclusión.

El problema no es que una mujer soltera o casada de 40 años compre juguetes sexuales en una tienda erótica online.

A mi entender el problema radica en que a ojos de una afortunadamente escasa cantidad de hombres, una mujer liberada es la culpable de todos los males que sufre su frustrada masculinidad.

Y eso es lo realmente peligroso.

Así que animo a todo el mundo que me esté leyendo a comprar juguetes sexuales en tiendas eróticas. Y si os da vergüenza pues hacedlo en una tienda erótica online.

Ya sé que este no es el remedio que nos gustaría a todos para acabar con el machismo y la masculinidad sometedora, pero como es lo que he vivido recientemente, pues es lo que recomiendo ahora.

 

 

Género al que pertenece la obra: Ensayo literario
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