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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Miércoles, 17 de agosto de 2022

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Lunes, 25 de abril 2022 (2:36 am)

Escribir un verso es el crimen perfecto, la blasfemia y la herida saben cómo abrazarse al fuego. Es el cadáver que nunca renace de sus cenizas. Es el cadáver que logra convertirse en tarta de queso. Asesinar es el corazón del verso. Si alguna vez deseaste matar a un hombre, escribe un verso. Elige tomar las armas. Asume la inexistencia de las palabras. Guarda sólo aquellas capaces de resolver el enigma de la esfinge y proveelas de cirujías estéticas. No decidas ni escojas. Lleva la inflación eterna en el dedo índice y la lengua. Ser poeta no se aleja del oficio de padrino repartiendo besos de la muerte; sepulturero incansable que encuentra placer relatando a su esposa el número de tumbas que ha enterrado en su jornada laboral. Todos ellos edipos y electras deshidratados del trauma. Toda yo electra famélica y antígona piadosa, abstemia de la realidad. Ya no hay hambre ni sed. Mi alimento es verso. Mi bebida es verso. Mi vida es verso. Mi muerte es verso. Mi incertidumbre es verso. Mi miedo es verso. Mi autodestrucción es verso. Mi caos es verso. Mi amor, mi amor es una tumba enterrada en algún lugar del Amazonas. Mi deber es olvidar quién soy. No buscar antídoto a la picadura de serpiente. Observar impasible los crímenes más atroces de mi especie. Escribirlos. Reportarlos. Deportarlos. Y después de todo, obligarme a soñar. Llevo años sin soñar nada más que con un telón negro. No es dios. No es magia. No es vacío, es destino. Un verso es incienso consumiéndose. Un verso es un puñal clavado a traición en la espalda. Un verso es una amenaza para el narrador, el dramaturgo y el político. Un verso es la molécula preocupada por encontrar un enlace químico. Un verso es la salvación y el futuro de exiliados, drogadictos y suicidas. Un verso es el abogado tránsfuga de la ley. Un verso es la pisada de un niño fosilizada en la arena. Un verso es la hipoteca de un corazón. Un verso son los platos sucios que jamás pretendiste lavar. Un verso es la escarificación de la desesperanza deseando ser compatible con la esperanza. Un verso es el escondite donde resguardar a los niños muertos. El verso es Constitución, Código Civil y Código Penal de las sombras. El verso es carne además de verbo. Sólo se precisa un verso para asesinar al mundo. Ser una leona que defiende a su manada sin pensar en las consecuencias de devorar a un guía de un safari de Sudáfrica. Utilizar por regla general la estrangulación del versículo y descuadrar a los matemáticos carbonizando el número π. Atestiguar inerte la fealdad y transformarla en una cúpula que amamanta todo lo que el hombre se ha obstinado a amar. Ser fea por naturaleza, no deberle nada a la biología ni a la ética.  Degustar la velocidad de la luz en el sexo. Prohibir el trabajo y dar prestaciones a todo aquel que desobedezca. Sigo en pie. Mi casa sigue en pie mientras toda mi familia está muerta. 


Vanora Miranda   

Género al que pertenece la obra: Poesía
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