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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Jueves, 28 de octubre de 2021

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Historia de los servicios funerarios

La pérdida de una persona querida, de un amigo cercano o familiar causa un dolor especialmente profundo. La muerte, puede verse como una parte natural de la vida, pero aún así la dura separación da lugar a largos momentos de tristeza y depresión.

Cuando fallece un ser querido o familiar es lógico que uno no sepa como gestionar todos los trámites pertinentes tras la defunción. Contar con la valiosa ayuda de los seres más próximos y con todo el apoyo profesional y cercano que ofrecen las funerarias, en donde uno encuentra toda clase de servicios funerarios y de tanatorio, asesoramiento personalizado y ayuda en todas las gestiones y trámites pertinentes, hoy en día resulta imprescindible.
Sentirse en un entorno acogedor y familiar junto con el resto de los asistentes en estos tristes momentos de dolor y conmoción, es muy importante. El servicio funerario ofrece a todos los familiares y seres queridos de la persona fallecida, la oportunidad de apoyarse mutuamente, de reunirse y rendir honor para sobrellevar el duelo de la pérdida de la mejor manera posible, ajustándose a los deseos de las familias.
Llevar a cabo todo tipo de gestiones como la organización del funeral o ceremonia a realizar en armonía a las creencias religiosas, velatorio, optar por el entierro o por la cremación y por supuesto el  tener que realizar traslados tanto nacionales como internacionales son algunas de las situaciones que sin la ayuda de un servicio funerario, el familiar no sabría como afrontar.
Estos tres momentos tan importantes como el velorio, funeral y entierro están cubiertos por un servicio funerario tradicional.
El velorio o ceremonia llevada a cabo previo a un funeral con el difunto “de cuerpo presente”, ya sea en la propia casa del fallecido o en una funeraria. Es momento de reunión de las personas más cercanas a la familia del fallecido cuyo propósito es velar el cuerpo del fallecido.
Es frecuente que la persona antes de su muerte especifique el tipo de funeral, ritual o actividad con la que le gustaría ser  recordado, por lo que muchas de las funerarias han optado por adaptarse a los cambios.
El entierro o sepelio es el momento de la despedida, en donde el cuerpo seguido por los seres queridos, familiares y resto de asistentes, es trasladado generalmente a un cementerio.
En muchas de las ocasiones el servicio funerario no finaliza con un entierro sino más bien con una cremación o incineración que junto con el entierro es la alternativa cada vez más habitual para la disposición final del cuerpo.
La cremación implica un costo menor en el coste final del servicio ya que se omite la compra de un féretro, el proceso del sepelio, entierro y compra del terreno en el cementerio.
Dependiendo del deseo de la persona fallecida y familiares, tras cremar el cuerpo de la persona fallecida, optan por conservar la urna y quedarse con las cenizas del difunto en algún lugar significativo como en el hogar, o esparcirlas por la montaña o por el mar.
El proceso de cremación además de ejecutarse en condiciones higiénico sanitarias adecuadas, puesto que durante el proceso de quema del cadáver se liberan gases tóxicos que no son buenos ni para la salud, ni para el medio ambiente, debe de realizarse con sumo cuidado, con la delicadeza exigida y con todo el respeto que tanto el difunto y familiares se merecen.

Género al que pertenece la obra: Narrativa
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Escritores complutenses 2.0. es un proyecto del Vicerrectorado de Innovación de la Universidad Complutense de Madrid
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