Ahora que se ha terminado el mundial de fútbol, llega el momento de pasar a la auténtica diversión, que como todo el universo sabe, consiste en leer el nuevo número de Sci-FdI. En esta ocasión, empezaremos remontándonos al principio de los tiempos para conocer las vivencias de La singularidad. Tras ello, en El hombre que se borró a sí mismo pasaremos a analizar las consecuencias derivadas de buscar la privacidad de nuestros datos. A continuación, conoceremos cómo transcurre la vida En el bosque de farolas, una nueva historia de Ismael, nuestro autor más prolífico y que esperamos que no piense que Los últimos días en Ismele es un juego de palabras en el que lanzamos algún tipo de amenaza de acabar con su vida. Todo lo contrario, esperamos que tanto él como el resto de autores sigan deleitándonos con sus escritos. Finalmente, nuestra sección de relatos terminará El día de la liberación, dando paso al siempre esperado y acertado ensayo que nos presenta Rutwig Campoamor Stursberg. Esta vez, nuestro ensayista de cabecera nos propone adentrarnos dentro de una literatura poco conocida en lengua hispana. En particular, nos presenta la obra de uno de los grandes autores en lengua germana, el austriaco Herbert Werner Franke. A pesar de que casi ninguna de sus obras está disponible en nuestro idioma, su lectura es francamente recomendable, por lo que animamos a todos nuestros lectores a acercarse a su obra, a la vez que animamos a las editoriales a traducir sus trabajos.
Antes de finalizar, el equipo editorial desea realizar una importante aclaración. Ha llegado a nuestro conocimiento el rumor recientemente propagado de que los editores de Sci-FdI han aprovechado sus contactos con avanzadas civilizaciones extraterrestres para manipular las mentes de los rivales de la selección española y así conseguir nuestra victoria en el mundial de fútbol. Es más, dado que nuestra revista cuenta con numerosos lectores y autores argentinos, también hemos interferido para que Argentina fuera finalista. El equipo editorial y los responsables de la Facultad desean anunciar que, lógicamente, estas acusaciones son habladurías con mucho fundamento. Prueba de ello es que durante el primer año de vida de nuestra revista ya ganamos un primer mundial, pero no habíamos querido volver a abusar hasta ahora...
