A pesar de las limitaciones y recortes presupuestarios que han afectado en 2025 a la Universidad Complutense de Madrid, la Biblioteca Histórica ha logrado mantener las líneas de trabajo emprendidas en ejercicios anteriores, obteniendo, aún en este contexto difícil, resultados análogos en lo que se refiere a las actividades y servicios prestados a la comunidad universitaria -que suponen el núcleo principal de nuestros esfuerzos; sin descuidar los ofertados a la ciudadanía -que obligan a todas las instituciones patrimoniales- y a los que también hemos concedido la debida atención. De este modo, el apoyo decidido a las tareas docentes universitarias se ha visto correspondido con un número de sesiones lectivas celebradas en el aula Simón Díaz semejante al año anterior, al igual que el número de docentes y asignaturas implicadas, pertenecientes a 18 titulaciones de 7 facultades distintas. Estas sesiones congregaron a 1.139 estudiantes que recibieron formación académica reglada con fondos antiguos en el aula, lo que enriquece su experiencia en el aprendizaje y sitúa a la Biblioteca Histórica como un recurso fundamental para las disciplinas más afines al patrimonio bibliográfico. Buena parte de estas sesiones lectivas se complementaron con visitas a las instalaciones de la Biblioteca Histórica, con explicaciones a cargo del personal bibliotecario y de conservación y restauración. Esta implicación en el apoyo a los procesos de aprendizaje no se pudo manifestar de igual modo en el número de estudiantes que realizaron prácticas curriculares relacionadas con el patrimonio bibliográfico debido, sin duda, a la falta de personal para atenderlos de modo adecuado, si bien en 2025 siete estudiantes realizaron más de 1.120 horas de prácticas, bajo la supervisión y tutoría del personal de la Biblioteca Histórica. Por otro lado, la responsabilidad y el compromiso con la difusión del patrimonio bibliográfico complutense al conjunto de la sociedad, nos llevó a promover, igualmente, un plan regular de actividades abiertas a toda la ciudadanía, con resultados incluso más positivos que los alcanzados en 2024. Así, a pesar de las dificultades, se logró incrementar la programación de visitas guiadas a las exposiciones y a la biblioteca, lo que se expresó en el aumento del número de visitantes, al igual que los asistentes a las actividades culturales celebradas en
nuestra sede.
Además, muchas personas acceden a nuestros servicios y contenidos a través de la página web de la Biblioteca Histórica. La evolución de estas visitas sigue siendo compleja, debido a la implantación de nuevas herramientas de análisis del tráfico web en julio de 2023, que no posibilitan las comparaciones con métricas de años anteriores, si bien, a buen seguro, enriquecerán los análisis en años venideros, ya que ofrecen nuevos datos sobre usuarios, canales de procedencia o países de consulta, que ahora, por ejemplo, nos permiten confirmar una presencia significativa de accesos desde países del ámbito latinoamericano. Todo apunta a que, tanto en la página web, como en el blog Folio Complutense, siguió disminuyendo levemente el número de "vistas" y usuarios, mientras que creció el de seguidores en Facebook. En lo que se refiere a los contenidos, en 2025 continuamos nuestra apuesta por promover nuevas perspectivas de género con la creación de nuevos contenidos en el portal de Mujeres.
Los servicios de apoyo a la investigación continuaron las líneas emprendidas en años anteriores: la Biblioteca Histórica siguió colaborando en proyectos complutenses de innovación docente, siete en total, así como en otros proyectos de investigación, tanto nacionales como internacionales. Del mismo modo, prosiguió la labor editorial con el lanzamiento del número 38 de la revista Pecia Complutense y de cuatro Documentos de Trabajo, serie elaborada por el personal bibliotecario y los estudiantes en prácticas, cuyos trabajos más notables se publican en esta colección.
El Departamento de Conservación y Restauración, a pesar de la pérdida de un efectivo en junio de 2025, mantuvo una intensa actividad relacionada con la restauración (92 obras, 43 para las exposiciones programadas) y la preservación de la colección. Así, además del preceptivo control de humedad relativa, temperatura, calidad del aire y otros factores ambientales (como las plagas), se protegieron 240 libros se revisaron 674 libros para clases, visitas, exposiciones y digitalización y se fabricaron 1.852 contenedores individuales de papel para la instalación de documentos en fondos personales. También se mantuvo la labor de seguimiento y supervisión de las exposiciones propias y externas, así como de asesoramiento en materia de conservación y restauración a distintas instituciones y profesionales dentro y fuera de la UCM.
En lo que se refiere a las colecciones patrimoniales, en 2025, además de alguna donación menor, hemos seguido recibiendo las entregas de ejemplares procedentes de otras bibliotecas y centros complutenses, entre las que cabe destacar, el Fondo fotográfico Ortiz procedente del Grupo Fotodoc de la Facultad de Ciencias de la Documentación. Sin presupuesto para la adquisición de libros para la actualización de la sección de referencia, las labores de catalogación, manteniendo las líneas de trabajo emprendidas en años anteriores, se han centrado en la incorporación de las entregas y donaciones, entre las que se cuentan los libros de registro de entrada de obras de todas las bibliotecas complutenses (369 volúmenes en total) recibidos en 2024 y el fondo de las Residencias pendiente. En relación con las colecciones gráficas, otro eje de actuación, se catalogaron dos colecciones de dibujos: las láminas docentes de Botánica y de Geomorfología, 353 dibujos en total, lo que ha supuesto la incorporación al catálogo Cisne de todas las colecciones gráficas de procedencia institucional. Lo mismo se puede decir de los legajos con cédulas y papeletas bibliográficas pendientes de la colección de manuscritos, que también se catalogaron. Otro logro notable, que responde a otro núcleo de atención, ha sido la publicación de la descripción e inventario de los fondos personales de Jaime Salvá y Antonio Elorza; lo que no impidió el avance en otros fondos documentales como el de Nieves Torres, José Simón Díaz o la clasificación, instalación e inventario de los fondos de Julián Marías y Lolita Franco.
La programación expositiva fue, un año más, muestra de nuestro compromiso con la difusión y divulgación de la cultura científica al conjunto de la sociedad y el apoyo a las tareas de transferencia de conocimiento consustanciales a los fines de la universidad. Así lo demuestran las dos exposiciones celebradas en 2025, fruto de la colaboración con diferentes grupos de investigación complutenses que, además, asumieron su financiación, lo nos ha permitido sustentar la programación en un momento de severos recortes presupuestarios. En 2025 abrió el ciclo expositivo una producción conjunta de la Facultad de Filosofía y Biblioteca Histórica: El vuelo del alción: el fondo personal de Julián Marías en la Universidad Complutense, que, aunque se inauguró en diciembre de 2024, desarrolló la mayor parte de su andadura en el primer semestre de 2025. La muestra ofreció una selección del copioso fondo documental donado por la familia del filósofo a la Universidad Complutense en 2023. La siguiente exposición contó con el comisariado de José María Francisco y Antonio Carpallo, miembros de los grupos de investigación NUMISDOC y BIBLIOPEGIA, que dieron a conocer sus diferentes estudios y líneas de investigación en Este libro es mío .... la heráldica como elemento distintivo en la producción del libro antiguo.
Como en años anteriores la Biblioteca Histórica también organizó actividades abiertas al público en jornadas como El día de la Mujer, La noche de los libros o Madrid Otra Mirada y acogió en su sede actividades de la Semana de la Ciencia y la Innovación, en las que participó también el personal de la biblioteca.
BIBLIOTECA HISTÓRICA "MARQUÉS DE VALDECILLA": MEMORIA AÑO 2025
